El mantra ÔM es un sonido que se emplea desde hace miles de años por los efectos que genera su vibración. Desde esas épocas tan remotas, fue ganando fuerza en el inconsciente colectivo de la humanidad gracias a su frecuente utilización.
En algún momento de la antigüedad, este mantra pasó a ser registrado en la escritura. A medida que pasaban los años y era transmitido de Maestro a discípulo, el símbolo fue modificándose. Con la ausencia de la imprenta, el trazado del yantra ÔM variaba según la caligrafía de cada Maestro, y era fielmente copiado por sus discípulos. Esto explica que cada escuela utilice un diseño distinto, que puede ser el trazado más antiguo registrado de ese linaje.
En cada escuela ese diseño ganó fuerza, ya que los Maestros y discípulos lo usaron para concentrarse en él a través de los años, y, por lo tanto, cada trazado quedó asociado a ese conjunto de personas, a esa egrégora*. Al concentrarnos sobre un trazado específico, estamos conectándonos con esa egrégora, con las fuerzas de los maestros ancestrales de ese linaje, con las enseñanzas de esa línea.
Siendo parte de una escuela, hay que aprovechar el impulso que nos otorga su egrégora y los conocimientos adquiridos que se encuentran en un sector del inconsciente colectivo propio de esa egrégora. Concentrarnos sobre este trazado nos enlaza con los conocimientos de ese linaje, de esa rama específica de esta filosofía.
Elegir otro trazado significa relacionarse con otra egrégora, con el conocimiento de otro grupo de personas, de otra línea. No sólo no es inteligente ya que genera dispersión y confusión, sino que es considerado antiético.
Aceptamos un Maestro para que él sea nuestra conexión con la fuente. El yantra elegido por él es por lo tanto el que debemos utilizar.
*Egrégora designa la fuerza generada por la sumatoria de energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas, cuando se reúnen con cualquier finalidad. Todas las agrupaciones humanas tienen sus egrégoras características; todas las empresas, clubes, religiones, familias, partidos, etc.
