La fluidez de los movimientos

La fluidez de los movimientos

“Cierta vez un famoso bailarín improvisó algunos movimientos instintivos, pero extremadamente sofisticados gracias a su virtuosismo y, por eso mismo, lindísimos. Ese lenguaje corporal no era propiamente un ballet, pero sin duda había sido inspirado en la danza. (…)

Era algo espontáneo, que venía de adentro, y sólo encontraba eco en el corazón de aquellos que también habían nacido con el galardón de una sensibilidad más refinada. (…)

En algún momento de la Historia, ese arte tomó el nombre de integridad, integración, unión: ¡en sánscrito, Yôga! Su fundador ingresó en la mitología con el nombre de Shiva y con el título de Natarája, rey de los bailarines.”

Este texto de DeRose relata el surgimiento de esta filosofía. Nuestro método rescata ese concepto arcaico de coreografías; por eso la práctica mantiene ese formato de principio a fin.

Una coreografía del Método DeRose se percibe como una serie de movimientos espontáneos, sumamente elegantes y concientes, por medio de los cuales cada ásana se va transformando en el siguiente. A través de ese encadenamiento de los ásanas (técnicas corporales) podemos mostrar de una manera artística en qué consiste la propuesta de esta cultura, a quienes no la conocen.

Es sumamente cautivante observar una coreografía; cómo a través de un simple movimiento, una mirada o un gesto impregnados de esta filosofía, se consigue transmitir la fuerza, poder y energía que desde hace milenios están asociados a ella. La habilidad de expresar todo esto mediante una coreografía se va desarrollando a lo largo del tiempo de práctica y de entrenamiento.

La práctica que realizamos hoy en el horario de coreografía estuvo orientada a entrenar la fluidez, buscando preservar la espontaneidad aunque la secuencia ya fuese conocida. Luego, cada uno de los practicantes presentó su secuencia teniendo en cuenta todo lo aprendido, buscando danzarla, como en los orígenes de este lenguaje corporal.

Es la diferencia entre observar una actuación y percibirla como algo ficticio o “entrar” en esa escena como si fuera real.

Acá firmamos todos los presentes, nos despedimos hasta después de la próxima práctica y les dejamos un video de una coreografía para no desperdiciar.

Sobre el autor

Lucía Lopez es instructora del Método DeRose desde el 2006 y trabaja en la Sede Belgrano desde entonces. Es monitoreada por Guido Morando y supervisada por el Maestro DeRose.